El 67,94% de la superficie forestal gallega está en manos de más de 670.000 propietarios particulares.
Cada uno de ellos posee entre 1 y 2 hectareas de media, constituidas en parcelas pequeñas. El 85% de la superficie de estos montes particulares,
está arborizada, y proporcionan el 80% de la madera que se corta en Galicia.
Ocurre lo contrario con los montes vecinales en mancomún (29,85%),
que son cerca de 3.000 bosques con una superficie media de 250 hectareas y una dimensión que permite una adecuada gestión, aun que generalmente se trata
de terrenos degradados y de mala calidad, con dificultades de organización y gestión. En los montes vecinales, la proporción de superficie arborizada
es del 15%.